El concilio Británico del té y otros organismos de salud establecieron que tomar 4 tazas de té al día son suficientes para marcar una diferencia en nuestra salud, tanto cardiovascular, como a nivel celular. El té negro contiene una alta porción de antioxidantes, aunque en menor grado que el blanco y el verde, sin embargo mucho más que muchos alimentos como los arándanos o el brócoli.